Quizá
esta navidad nadie me vea caminar solo
recorriendo
calles sin salida
entre
farolas y cabinas telefónicas
tan
olvidadas como yo
mientras
en el bulevar de los sueños sin nombre
las
cosas suceden sin más al son de alegres villancicos.
Quizá
esta navidad dibuje mi última sonrisa
a
las puertas de la noche eterna
en
el lugar donde habitan los recuerdos
más
allá del último remanso de la infancia.
Quizá
esta navidad extienda la mano
con
el corazón lleno de amor
y la
recoja llena de escarcha.
MARIO
BRONTE
(Derechos
reservados)
No hay comentarios:
Publicar un comentario