POR LOS VIEJOS TIEMPOS.
Mañana a las 24.00h un padre morirá si nadie lo remedia.
La víctima no tiene nombre humano, sino de robot, o de número de serie..."el 2013".
Y ese parricidio forzoso permitirá nacer a su hijo... "el 2014".
Nuestras pequeñas penas y alegrías, nuestras miserias y desengaños, nuestros optimismos y desesperanzas, nuestros amores y soledades, nuestras lágrimas y sequías, nuestros sueños y pesadillas, nuestras realidades y espejismos volverán a florecer bajo el mismo sol de cicatrices, la misma inconstante luna, y quizá bajo las mismas o diferentes estrellas.
Gracias a la vida que me ha permitido conoceros, aún en la distancia, a unos más que a otros y compartir momentos de vuestra existencia,
compañía, amistad y afecto. Momentos irrenunciables que me han hecho sentir menos sólo e inerme ante la inmensidad del universo de las circunstancias. Gracias a los que os he resultado indiferente, o que simplemente nunca os encontré en el camino. Gracias también a la muerte que me ha regalado tiempo para ello.
¡Adiós irretornable "2013", gracias por permitirme recorrerte de principio a fin!
¡Hola "2014"! ¡Bienvenido! Tal vez seas mi último puente al bulevar de los versos perdidos, mi ultima estación onírica y real.
Pido permiso a quien corresponda para morir, para volver a nacer, y para hacer sonar una última melodía dedicada al amor, la amistad, en este presente casi pretérito.
"Auld Lang Syne" (Por los viejos tiempos o La canción del adiós) es una canción tradicional escocesa cuya letra consiste en un poema escrito en 1788 por Robert Burns,uno de los poetas escoceses más populares. Se suele utilizar en momentos solemnes, como aquellos en que alguien se despide, se inicia o acaba un viaje largo en el tiempo, etc. Se la ha relacionado especialmente con la celebración del Año Nuevo.
MARIO BRONTE
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