Te elegí entre todas las estrellas. Para recibir tu luz me impregné de tinieblas. Por ti casi tuve el proyecto de durar. Hoy sólo lágrimas sin tiempo que caen sobre pequeñas flores amarillas.
Déjate caer sobre rosas y no sientas las espinas, recibe la luz de aquella estrella que guiará tus pasos en noches oscuras. Solo déjate caer que la sangre ésta vez es amarilla...
Muy buena poesía y un excelente blog...saludos amigo Mario
ResponderEliminarGracias por visitar mi blog y por tu elogioso comentarios. Es un placer que te guste. Un abrazo.
EliminarFelicidades por tu blog !!
ResponderEliminarGracias, Ele Aran, por visitar mi blog y por tu amable comentario. Me alegra que te guste. Un abrazo.
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarDéjate caer sobre rosas
ResponderEliminary no sientas las espinas,
recibe la luz de aquella estrella
que guiará tus pasos
en noches oscuras.
Solo déjate caer
que la sangre ésta vez
es amarilla...
Saludos querido Mario, besos.