la cotidiana naderia nocturna que nadie leerá
y que a nadie conmoverá.
Gajes de ser un poeta,
un poeta triste en el exilio.
Es mi manera de mostrar desesperación,
de contar mi quimera,
de intentar atravesar la frontera del miedo,
de trazar un último puente a la esperanza
y levantar un andamio de ternura.
MARIO BRONTE
(Derechos reservados)

Bello poema,bellamente doloroso.
ResponderEliminarGracias, mi estimada Martha. Un privilegio y una gran alegría tu visita, tu opinión y tu comentario. Un abrazo.
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