Espuma de sonidos tristes
goterones de estrellas apagadas
llamaradas de silencios opacos
islas abandonadas por el Robinson de turno
calles enmohecidas por el desaliento
de los desalentados
crujir y rechinar de dientes
paraísos sin cielo
cielos sin paraíso
teoremas y ecuaciones indiferentes
ante el espacio sin tiempo
y ante el tiempo sin espacio
multitud de espacios y tiempos
en punto muerto.
Lluvia de semáforos desvaídos
perezosas llamadas que se usan
perezosas llamadas que no se usan
quiméricos días del calendario
marcados por un universo de arena dorada
que se escapa mansamente de entre mis dedos.
Las olas se agitan intentando frenéticamente
despertar nuestros sueños dormidos.
El silencio se llena de nostalgias.
Las olas callan.
El silencio calla.
Queda la noche arropada por el color oro viejo
del tiempo detenido.
Tú te vas.
Espuma de sonidos tristes
goterones de estrellas apagadas
llamaradas de silencios estridentes.
La noche bosteza discretamente.
El silencio se duerme.
Tú te vas.
Tu recuerdo se va.
No queda nada.
MARIO BRONTE
(Derechos reservados de Autor)

Excelente Mario!!
ResponderEliminarMuy agradecido, querida Marta, por honrarme visitando mi blog (tu casa), leer, escuchar mi poema, y por tu comentario. Un abrazo grande.
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