lunes, 2 de diciembre de 2013

OSCURA DECADENCIA

Insectos trashumantes.
Tierra crepuscular y paz blanca de cementerio.
Un dios anciano sigue modelando en arcilla.
Alguien gime en medio del silencio.
El miedo anida en los corazones.
Un viento fétido plagado de malos augurios
corre tras las manecillas de oxidados relojes.
El tiempo se detiene.
Las flores se marchitan y las frutas se pudren en el suelo
sin que nadie las recoja.
Las imágenes que reflejan los espejos envejecen.
Amarillea el otoño. Caen las hojas.
Al apagarse los soles de todos los veranos
se forman abominables sombras bajo los árboles caídos
libres de la incandescencia de la luz.
Todo llega a su fin.
Las almas bordean el asombro de lo incierto.
El eco de enigmáticas palabras vuelve a escucharse
por última vez. 
El primer libro cierra su última página.
Sólo oscuridad. La abismal Nada.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)




 


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