lunes, 28 de enero de 2013

CATÁLOGO EXISTENCIAL PARA 2013



¿Feliz 2013? ¿Próspero Año Nuevo?
¿Son frases tópicas propias de esas fechas, o tienen algún viso de realidad?
Bueno, ya puestos a pedir, pidámos o mejor exijámos a los Reyes Magos, a Papá Noël, a los gobiernos y políticos de turno, a los banqueros y empresanrios, y a nosotros mismos, el ser capaces de asumir con dignidad y entereza las responsabilidades y obligaciones necesarias para garantizar una calidad de existencia y de vida, acorde con nuestra supuesta condición de seres humanos racionales.
Convirtamos los mejores sueños en en fervientes realidades.
Seamos siempre jóvenes, locos y felices.
Amemos siempre el cine, la música, la poesía, el arte, la cultura, la libertad, la amistad y el Amor.
Luchemos, sin descanso contra la opresión y contra los opresores, contra el maltrato y contra los maltratadores, contra los verdugos y los ejecutores, contra los corruptos.
Luchemos por conseguir no sólo que se haga justicia, sino que se respete el derecho esencial de que se haga LO JUSTO Y LO CORRECTO; y que la justicia deje de vivir bajo la tutela de los políticos.
Luchemos por el derecho de vivir en paz, o lo que es lo mismo, por el Derecho inalienable de VIVIR (con mayúsculas), sin ser expoliado ni explotado.
Defendamos, hasta el último aliento, el derecho al librepensamiento.

El derecho de ser hombres o mujeres, y a la vez, de seguir siendo niñ@s.
El derecho de ejercer sin trabas la fantasía y la imaginación.
El derecho de creer que lo importante es emprender el viaje, sin que apenas importe la llegada a parte alguna.
El derecho a romper los grilletes que nos encadenan a los relojes y a la pátina del tiempo.
Y, por último, defendamos el derecho a creer en la Última Utopía: "AUNQUE UNO NO CONSIGA HACER LO QUE QUIERA, NO DEBE VERSE OBLIGADO A TENER QUE HACER LO QUE NO QUIERA".


MARIO BRONTE 
(Derechos reservados)





                                                                

sábado, 26 de enero de 2013

LOS PECADOS DEL TIEMPO I



Los pecados del tiempo son pecados sin redención.
Y, por desgracia, no se puede detener el tiempo.
Las caricias son borradas en las pieles por la lluvia,
más no la fatalidad de envejecer sin entusiasmo,
ni el desamparo de un universo poblado de arrugas.
El amor, al igual que las olas, jamás aprendió a detenerse.
Y de pronto la vi.
Una mujer hablándome al oído
hizo latir mi corazón cansado de elegir
entre ser un sueño olvidado
o ser el protagonista de una bella impostura.
Pero el efecto de las invocaciones es siempre temporal.
Los pecados del tiempo son pecados sin redención
y el amor, al igual que las olas, jamás aprendió a detenerse.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados de Autor)

 

viernes, 25 de enero de 2013

Y SIN EMBARGO


Hoy he sentido tu presencia...
Estás en mí
y sin embargo no estás.
Te tengo en mí
y sin embargo no te tengo.
Te sueño en mi  sueño
y sin embargo estás despierta.
Te pienso en mi pensamiento
y sin embargo  no me piensas.
Te llamo en silencio
y sin embargo no vienes.
Estás en mi recuerdo
y sin embargo no tienes memoria.
Estás entre mis dedos
y sin embargo no me acaricias.
Estás en mi mirada
y sin embargo no me miras.
Estás en mi corazón
y sin embargo no me amas.
Estás en mi soledad
y sin embargo no estás sola.
Hoy he sentido tu presencia
y sin embargo no estás.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados de Autor)

Foto: Y SIN EMBARGO
(Derechos reservados)

Hoy he sentido tu presencia...
Estás en mí
y sin embargo no estás.
Te tengo en mí
y sin embargo no te tengo.
Te sueño en mi  sueño
y sin embargo estás despierta.
Te pienso en mi pensamiento
y sin embargo  no me piensas.
Te llamo en silencio
y sin embargo no vienes.
Estás en mi recuerdo
y sin embargo no tienes memoria.
Estás entre mis dedos
y sin embargo no me acaricias.
Estás en mi mirada
y sin embargo no me miras.
Estás en mi corazón
y sin embargo no me amas.
Estás en mi soledad
y sin embargo no estás sola.
Hoy he sentido tu presencia
y sin embargo no estás.

martes, 22 de enero de 2013

INEVITABLEMENTE


Si pudiera cambiar de vida
como se cambia de acera
si pudiera...
inevitablemente lo haría.

Si pudiera transgredir mis propios límites
más allá de la pátina del tiempo
y remontando mi propia diversidad
pudiera arrancarme una costilla
y volver a fabricarme
si pudiera...
inevitablemente lo haría.

Si pudiera dormir plácidamente
y envuelto en brumas oníricas
exhalara el último suspiro
si pudiera...
inevitablemente lo haría.


MARIO BRONTE
(Derechos reservados de Autor)

 
Foto: INEVITABLEMENTE

Si pudiera cambiar de vida
como se cambia de acera
si pudiera...
inevitablemente lo haría.

Si pudiera transgredir mis propios límites
más allá de la pátina del tiempo
y remontando mi propia diversidad
pudiera arrancarme una costilla
y volver a fabricarme
si pudiera...
inevitablemente lo haría.

Si pudiera dormir plácidamente
y envuelto en brumas oníricas
exhalara el último suspiro
si pudiera...
inevitablemente lo haría.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)





FUGACIDAD

Desperezándose bajo un sol indiferente
nace repleta de espinas desnudas.
Su color, su tacto y su aroma
se vuelven nómadas irredentos
entre la tibia convexidad de los dedos.
El vínculo solemne entre ella
y las pasiones más atávicas germina
bajo la incólume luz del mediodía.
No hay ninguna santidad en marchitarse
con la disnea del agonizante ocaso
perdida la magia embriagadora de estar viva.
Pero que belleza atesora bajo la advocación del sentimiento
la rosa indeleble que pervive en lo incierto.


MARIO BRONTE
(Derechos reservados)


LOS OJOS DEL EXTRAÑO


¿Los ojos del extraño son los míos
o es que todos los espejos están deshabitados?

MARIO BRONTE
(Derechos reservados de Autor)


LAS HADAS NO SABEN LLORAR

Cada vez que un niño dice que no cree en las hadas
un hada muere.
Yo soy un niño de 38 años
y proclamo que no creo en las hadas.
Supongo que en este momento
me acabo de cargar a una.
Las hadas no saben llorar
pero pienso que por cuestión
de equilibrio tampoco saben reír
por lo que he llegado a la importante conclusión
de que los cocodrilos y las hienas no son hadas.
Las hadas proceden del país de Nunca-Jamás,
pueden ser de cualquier color
y siempre sueñan despiertas.
Se sabe que un hada está enamorada
porque pone cara de traviesa
despide un intenso olor a jazmín
y sus ojos refulgen con el color del lapislázuli.
Sus alas, están hechas de retales cosidos
con hilo de oro y a su vez tales retales
están fabricados con pequeños pedacitos
de sueños imposibles.
Actualmente ya casi ninguna tiene alas:
una extraña maldición hace que por cada sueño incumplido
un hada nazca sin ellas.
Por tanto las hadas, ya no tienen alas
y viajan en vuelo "charter" por cuestión de economía.

Cada vez que un "niño-adulto" dice que no cree en las hadas
un hada muere.
Dicen los estudiosos del tema,
que las hadas sobrevivientes al genocidio,
han reclamado a las autoridades competentes
su derecho de autodeterminación, sindicato y huelga
y que cansadas de la incredulidad de las masas
han dejado de hacer sus pequeños milagros.
Y que por solidaridad con ellas,
el colectivo de hienas y cocodrilos
-enarbolando pancartas-
han dejado de reír y de llorar
frente a la sede de la O.N.U.

Por cierto la única vez
que me enamoré de un hada
fue en un baile de disfraces.
Como toda hada que se precie
iba disfrazada de hada
y se llamaba Campanilla.
Siempre pensé que Peter Pan
había muerto.

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A través del hilo telefónico
la voz del hada enamorada de Peter Pan
corrigió tristemente mi error
me habló por última vez del país de Nunca-Jamás
y de indiscretas lágrimas contenidas.
Entonces dejé de creer en las hadas
y supe de la existencia de mujeres voladoras.
Supe de la tragedia de no poder volar junto a la única
mujer voladora que había conocido.


MARIO BRONTE
(Derechos reservados de Autor)



SOY EL QUE NO SOY

A veces regreso de ningún lugar conocido
con una pléyade de nostalgias al hombro
y todos los paisajes del mundo por descubrir.
Soy el nómada incurable que huye de sí mismo
y busca a su "alter ego" sin hallarlo nunca.
El hombre que perdió su sombra.
Soy el verso perdido que no encaja en el poema.
La nota de música que se deshecha de la partitura.
El hombre con la luna y las estrellas en su cabeza.
El hombre que del amor hizo su mejor utopía
y que sabe que el mar deja de ser verde
cuando se encierra dentro de una botella.
Soy el hombre cuya única evidencia
es que surgió del polvo y al polvo volverá.
Más...como diría mi amigo Quevedo:
"soy y seré por siempre polvo enamorado".


MARIO BRONTE
(Derechos reservados de Autor)

DORMIR, TAL VEZ SOÑAR, MORIR...



Dormir, tal vez soñar, morir un poco más, renacer en otra realidad o en otra dimensión, sin dios ni diablo, sin dolor, sin miedo, sin verdugos ni opresores, sin dictadores asesinos...

Dormir, tal vez soñar, morir un poco más,  ir saltando de ola en ola, de utopía en utopía, hasta llegar a vos.

Dormir, tal vez soñar, morir un poco más y en medio de un universo onírico quedar atrapado eternamente entre tus brazos y no despertar.


MARIO BRONTE
(Derechos reservados)

ESPUMA DE SONIDOS TRISTES

Espuma de sonidos tristes
goterones de estrellas apagadas
llamaradas de silencios opacos
islas abandonadas por el Robinson de turno
calles enmohecidas por el desaliento
de los desalentados
crujir y rechinar de dientes
paraísos sin cielo
cielos sin paraíso
teoremas y ecuaciones indiferentes
ante el espacio sin tiempo
y ante el tiempo sin espacio
multitud de espacios y tiempos
en punto muerto.

Lluvia de semáforos desvaídos
perezosas llamadas que se usan
perezosas llamadas que no se usan
quiméricos días del calendario
marcados por un universo de arena dorada
que se escapa mansamente de entre mis dedos.

Las olas se agitan intentando frenéticamente
despertar nuestros sueños dormidos.
El silencio se llena de nostalgias.
Las olas callan.
El silencio calla.

Queda la noche arropada por el color oro viejo
del tiempo detenido.
Tú te vas.

Espuma de sonidos tristes
goterones de estrellas apagadas
llamaradas de silencios estridentes.

La noche bosteza discretamente.
El silencio se duerme.
Tú te vas.
Tu recuerdo se va.
No queda nada.


MARIO BRONTE
(Derechos reservados de Autor)

Y SIN EMBARGO

Siempre sueño cuando estoy despierto.
Siempre pierdo la memoria cuando quiero recordar.
Siempre tengo las horas contadas
para rizar el rizo de lo imposible
a través de lo improbable
fundiendo grises y negros en lo oscuro.
Por ello siempre tengo prisa
para ir a ninguna parte
para ir a contramano
para ir a contratiempo
y estar a contraluz.
Y de tal forma
no pienso ir ni quedarme.
Así que date prisa
que no quiero llegar tarde.


MARIO BRONTE
(Derechos reservados)

EXTRAÑA MALDICIÓN

Ángel tenía tanta imaginación, que nunca encontraba palabras para contar las cosas inimaginables que imaginaba, tanto despierto como dormido. Y ese extraño don, que le convertía en el hombre con más imaginación del mundo, le hacía sentirse un bicho raro.
En cierta ocasión se propuso soñar con él mismo reflejado en un espejo, y así se lo pidió a su subconsciente. Quizá esa visión de su propia imagen le daría la respuesta sobre su verdadero Yo. Pero no consiguió dormir ni un solo minuto en toda la noche, ni pudo parar de imaginar cosas inimaginables. Y eso mismo le ocurrió las noches sucesivas. El insomnio se hizo crónico.
Su incapacidad para programar a su subconsciente, y su falta de control sobre su desbordante imaginación, le impedían por completo llegar a conocerse. Se rindió a la evidencia de que era un extraño, tanto para sí mismo, como para los demás. Era un preso incomunicado a perpetuidad.
Sólo le queda a Ángel la remotísima posibilidad de que alguien sea capaz de imaginar las cosas inimaginables que él no deja de imaginar, para ayudarle a conocerse a sí mismo. ¿Tú le puedes ayudar a liberarse de su extraña maldición…?


MARIO BRONTE
(Derechos reservados de Autor)

DESAYUNO CON DIAMANTES

Ella se crispaba cuando oía el ruido de la llave en la cerradura. Sabía muy bien lo que venía a continuación. Siempre el mismo ritual: el eco de su propio nombre, los insultos, los reproches, las amenazas y todo lo demás…
Aunque nunca hacían el amor, él la “utilizaba sexualmente” con frecuencia. Después se dormía plácidamente. Acostada a su lado le miraba durante toda la noche. ¿Era éste el hombre del cuál creyó estar enamorada? ¿Era ella la mujer ilusionada que creyó alcanzar las estrellas a golpe de latidos? Esbozó una leve sonrisa. Después de todo sí había alcanzado las estrellas: daban vueltas a su alrededor tras cada sinfonía de manos y puños contra su cuerpo y su cabeza.
Hacía mucho tiempo que era incapaz de dormir. Sin embargo las pesadillas siempre estaban presentes. No habían tenido hijos y, ahora, se alegraba de ello. Esta noche se encontraba más insomne que nunca. Se levantó lentamente de la cama mientras se preguntaba que hacía aquél cuchillo de cocina clavado en el pecho del hombre. Después se duchó meticulosamente, se perfumó, se vistió, llenó la maleta ocre (tanto tiempo inactiva), y le miró por última vez.
Mientras descendía en el ascensor silbando la melodía "Desayuno con diamantes", aún se preguntaba cuanto tiempo podía tardar un cerdo en desangrarse.


MARIO BRONTE
(Derechos reservados de Autor)


DÍA DE CINE

Eran las cuatro de la madrugada. El viaje había comenzado. Iba en busca de su último paraíso artificial. Los pisos iban pasando raudos uno tras otro. Su cuerpo desnudo relucía con fulgores insospechados. Sólo un diminuto camisón blanco con corazones bordados del mismo color era su único toque de sofisticación. Nada más ni nada menos que uno de los últimos modelos de Dior. La coquetería, al fin y al cabo, era un desliz no sólo permisible en una mujer fetichista, sino también obligatorio en una mujer de su posición social.
Las nubes parecían apartarse a su paso. Aún tenía tiempo de percibir con claridad un cierto olor a almizcle y derrota, en cada una de ellas, al ser atravesadas. Abajo, el asfalto, cada vez más cercano.
A lo lejos, alguien cantaba; un borracho, sin duda:

“Dejaré esta rosa en el abandono
el abandono está lleno de rosas...”

Desde una ventana iluminada, un hombre la miraba con sorpresa. Pronto quedó atrás. El viento silbaba estridente en sus oídos.
Sentía como su corazón latía cada vez con más violencia. La adrenalina circulaba torrencialmente por sus venas. Todo pasaba vertiginosamente a su alrededor.
¡Era tan emocionante!
Nunca había sentido nada parecido, ni siquiera con la coca.
Le pareció escuchar un grito cuando su vuelo sin alas ni motor concluyó.
El viaje había llegado a su fin.
La soledad, su inseparable amiga de siempre, también la había abandonado sin despedirse. Como él había hecho, recientemente, después de treinta años de ausencias compartidas. Se había cansado de atardecer junto a ella. Habían agotado todos los sueños.
—La vejez no es un azar, ni siquiera una certeza —pensó—, sino una saturación de rutina y tedio.
Miró hacia lo alto del edificio que se elevaba orgulloso sobre su cabeza.
Había sido una caída espectacular.
Era curioso. Siempre le había fascinado el cine y su lenguaje peculiar: los fundidos, los encadenados, los travellings, los picados, los contrapicados... Y ella había sido, al menos por una vez, productora, guionista, directora, y actriz de su propia película. Sin dobles, ni especialistas. Y sin cortes de las distribuidoras.
No tenía sed. Su boca estaba especialmente húmeda. Especialmente salada. Y entre los dientes sujetaba suavemente una rosa roja. En otras partes de su cuerpo habían empezado a florecer innumerables rosas rojas.
—El abandono está lleno de rosas —susurró, antes de dormirse.


MARIO BRONTE
(Derechos reservados de Autor)

INSOMNE NO VOCACIONAL

No puedo dormir apenas.
Entiendo las preguntas que hago,
y las preguntas que me hacen,
pero no entiendo las respuestas.
Mis hijos duermen.
La casa es fría.
Es demasiado tarde para dormirme
y demasiado pronto para acostarme.
Pero emborrono cuartillas,
sin saber porqué o para quien.
Mi sombra hace años que salió
a comprar el periódico y no regresó.
Mi alter ego adolescente hace tiempo que emigró
rumbo a la tierra de las valquirias.
Le iban las rubias de ojos azules…
Yo, humildemente, reconozco
no haber sido nunca tan selectivo
en cuestión de gustos femeninos.
Mi perro hace años que murió.
Supongo que andará correteando
en el paraíso destinado a las buenas almas caninas.
Me vendría bien ahora un doble de oxigeno,
me cuesta un poco respirar.
Busco en mi memoria
e intento hallar un rescoldo de orgullo,
pero soy pasajero de un poema sin destino.
Ignoro si soy o no soy el escribano,
He reinventado mi vida en vano demasiadas veces.
Me pregunto si alguna vez el mar
podrá alcanzar la cumbre más alta
e incluso la estrella más cercana.
La respuesta es tan obvia:
un hombre acabado no es el que llega a su fin,
sino el que no es capaz de dar con el final adecuado.
Y dado que yo solo existo en lo que escribo,
es preferible no seguir haciéndolo,
ya que los errores, incluso sobre el papel,
huelen demasiado a uno mismo.


MARIO BRONTE
(Derechos reservados de Autor)




lunes, 21 de enero de 2013

RAZÓN DE VIVIR

Hermosa canción de Victor Heredia.



Razón de Vivir - Víctor Heredia
Animación de esta hermosa canción. Autor: Segundo Miguel Villota (smvillot@hotmail.com).