jueves, 30 de abril de 2015

LA ODISEA DEL OLVIDO

Después de haber esperado y escrito tanto
he alcanzado el instante que nada significa.
Solo asentarme en un mar de ceniza
y emprender la odisea del olvido.

MARIO BRONTE
Derechos reservados


lunes, 27 de abril de 2015

NUNCA ESTOY DONDE DEBO ESTAR

Nunca estoy donde debo estar
y aunque estrujo la almohada
para ahogar el esbozo de un grito
que haría estremecer el cielo
ni la muerte se apiada de mí.

MARIO BRONTE



miércoles, 22 de abril de 2015

ESTRELLA ERRANTE

HA CEDIDO LA LUNA AL SOL SU PLUMAJE
Y LA NOCHE SE DILUYE COMO UN PÁJARO DE HUMO
HE SOLTADO LA ESTRELLA QUE ANIDABA EN MIS SUEÑOS
NUNCA PUDE DECIR QUE FUERA MÍA.


MARIO BRONTE
(Derechos reservados)




viernes, 17 de abril de 2015

OLAS EFÍMERAS (II)

La poesía ha huido mar adentro.
Hasta tú te has marchado.
La arena amarillea y es arrastrada por el viento.
Sólo olas efímeras entremezcladas con lágrimas
que mueren en la orilla.
Imposible fertilizar con ellas la tumba de los sueños.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)


domingo, 12 de abril de 2015

OLAS EFÍMERAS

Las olas llegan a la playa sin que nadie les haga caso.
Cada ola es única y nunca más vuelve.
De lejos vienen y susurran su nombre al morir en la orilla.
Arrastran besos y caricias de goce o pena, es igual.
A lo lejos, otras nacen.
¿Por qué vivir una vida tan efímera
tal vez recordando, deseando...?
No es el amor quién muere con ellas,
sino nosotros mismos,
porque cada ola es única y nunca más vuelve.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)


sábado, 4 de abril de 2015

AMOR TARDÍO

Ayer sentí de nuevo el mismo sueño.
El tormento y el éxtasis de otro estío.
La locura de seguir amándola.
El inmenso error de estar vivo.
Sobre el azul, una pálida luna
iluminaba unas olas cubiertas de ceniza.
Recuerdos vagos de un amor tardío.
Sigo mi camino hacia la linde de la vida.
Mi carne doliente es mi fiel compañera.
Sí, ayer sentí que soñaba el mismo sueño.

MARIO BRONTE



miércoles, 1 de abril de 2015

INCERTIDUMBRE

Me gustan tus ojos lluviosos
y tu boca endulzando el aire.
Me gusta tu piel vestida de luna,
sin huellas de sus heridas
y tu olor a tierra húmeda.
¿Podría inventar para ti una bella historia
con letras de negro sol derramadas sobre el indefenso papel?
De los muchos que fui, o pude ser,
quién no soy, anhela ocultarse en ti.
¿Podría adherirme a tu cuerpo
bajo las sombras de la noche
o debo aguardar que tu pasión me señale el camino?
No intento siquiera comprender.
Ya sabes lo difícil que me resulta lo evidente.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)