Los
principales mecanismos de manipulación y distorsión cognitiva del Capitalismo
sobre el individuo y las masas son: la Publicidad, el Marketing y la
masificación de la información sesgada (la intoxicación informativa). Es
fundamental anular la capacidad de objetividad y de librepensamiento del
ciudadano, y nada mejor para ello que incapacitarle el conocimiento veraz de la
realidad.
Igualmente, es
muy útil para estos fines alienantes la corrupción política y la utilización
del mecanismo psicológico del “Modelamiento”. El uso de personajes populares o
famosos, de cualquier ambiento social y cultural (artistas, intelectuales,
escritores, periodistas, etc.) que abducidos por el capital y su afán de fama o
de poder, no tienen el menor escrúpulo en corromper a las masas con sus
opiniones espurias y sus actuaciones estratégicamente arribistas. Así se
fomenta el verticalismo y la hegemonía política y económica de la oligarquía.
La democracia pasa a ser un mero espejismo y los derechos y libertades
fundamentales una entelequia.
MARIO BRONTE

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