viernes, 15 de marzo de 2013

¡SÓLO PIEDRA!

No vivo en ti
y el eco de nuestros cuerpos amándose
fue arrastrado por el aire.
Desde entonces no vivo en la calle del viento.
Sólo lágrimas
y flores del mal al borde del camino.
Tú, Baudelaire, poeta de los malditos,
no me abandones ahora.
No, Verlaine, ahora me resultan ajenas
tus flores de invernadero y luz solar.
Sólo lágrimas aire adentro.
Hasta el corazón tengo aguado.
Mi simbiosis es total.
Ya soy mar.
Ya soy tormenta.
Ya soy piedra que se hunde.
Ya soy monstruo de abismo abisal.
Ya no vivo en ti
y desde entonces no vivo en la calle del viento.
No vivo… No existo… No soy…
¡Sólo piedra que toca fondo!

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)

 

2 comentarios:

  1. Precioso blog, Mario. Felicitaciones!
    Es un placer visitar tu poesía. Gracias por compartirla.
    Un abrazo.
    Jeniffer Moore

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  2. Gracias, querida Jeniffer. Es un placer y un privilegio que visites mi morada literaria y cultural. Me alegra que sea de tu agrado. Un abrazo grande.

    PD: Parece que por fin puedo responder a los comentarios. ¡Toco madera!

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