jueves, 12 de febrero de 2015

UN LARGO INVIERNO

La nieve inunda mi corazón

como el silencio las habitaciones de hotel repletas de camas vacías.

La escarcha me invade los sentidos

como la enredadera de la muerte la aterida memoria.

Es ya noche cerrada. El tiempo de lo que fui se aleja. 

Ausentes los sueños, las caricias y mis alas de Ícaro, sólo el frío.

Aunque amanezca, siempre será invierno.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)












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