lunes, 25 de marzo de 2013

SEQUÍA (SEQUÍA DE LÁGRIMAS)


una lágrima
porque el sol no calienta
una lágrima
porque el mar se muere
una lágrima
porque un niño nace
una lágrima
porque un niño no nace
una lágrima
porque los pueblos agonizan
una lágrima
porque sólo hay sombras
una lágrima
porque no queda nadie
una lágrima
porque ya no quedan lágrimas

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)

domingo, 24 de marzo de 2013

LA ETERNA LEVEDAD DE MI SER


Me fascina la belleza de la forma y el gesto,
la magia sublime del arte intemporal,
la inconstancia del amor infierno o paraíso,
la libertad rebelde de las lágrimas derramadas
e intentar comprender las preguntas propias o ajenas
aunque no sepa las respuestas.
Me desconcierta no encontrar un dios
en los caminos, en las multitudes, en las esquinas,
en la literatura, en el álgebra,
en la razón lógica de la materia,
en la sinrazón inteligente de lo abstracto.
Un dios de la existencia o de la inexistencia,
un dios narrador o un dios testigo,
un dios de la memoria o un dios del olvido,
un dios omnisciente o un dios inerme. 
 Me asusta la inexorable fragilidad
de sentirme humano en el devenir de la historia,
y de sentirme infrahumano urdido rumbo
a la eterna amalgama de la melancolía.
El otoño de las hojas del calendario
da solemnidad a lo minúsculo del ser
ante el viento enfurecido que aúlla en los túneles del alma,
El movimiento pendular de las mareas
y  el cíclico devenir de las fases de la luna
promueven con su arrebatador carácter transitorio
una carcoma de pereza suicida.
Todo se llena de monótona mediocridad.
El infructuoso aprendizaje de estar vivo
y la cercanía del fin no nos otorga privilegios.
La ignorancia y el miedo siguen siendo
nuestros más fieles  acompañantes
mientras nos dirigimos sonámbulos
hacia la oscuridad de la noche.
Todo está quieto y silencioso.
Sólo las olas van y vienen sin cesar
indiferentes a la ancestral fábula de la resurrección.
No me quedan sueños, ni lugares, ni nombres.
Sentado ante mi mesa,
escucho la agonía del papel en blanco
fabricando infructuosamente palabras de humo
que no son ni siquiera señales.
Con el correr del tiempo,
a medida que me desvanezco
y mi imaginación se desdibuja en la nada,
siento la eterna levedad de mi ser.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)


sábado, 23 de marzo de 2013

LOS PECADOS DEL TIEMPO II


Los pecados del tiempo son pecados mortales
porque el tiempo no tiene piedad.
¿Cómo se puede sobrevivir a la humillación que su devenir provoca?
Después de todo,
envejecer es siempre una acumulación imparable de rutina y tedio.
Quizá tú no me viste en aquel bulevar,
tan perdido, tan inerme...
Quizá llegué demasiado pronto.
O tal vez llegaste demasiado tarde.
Me convertí en piedra desgastada por el viento y la arena.
El brillo de mis ojos sólo está poblado de llamas extrañas.
Mis mejores viajes sólo existen
en las fotografías en las que no aparezco
y en los lugares donde nunca estuve.
Si pronuncio la palabra amor
mis labios se pueblan de escarcha.
Yo cumplo la promesa que le hice a la vida:
escribo poemas sin importar que nadie los lea.
Pero la emoción de vivir reclama un sacrificio,
una víctima propiciatoria. Y nadie mejor que yo mismo.
No hay desnudez impúdica en la autoinmolación.
En cuanto a mí, no sé que más puedo decirte.
Solo que por tu causa tengo el proyecto de ser y de durar
porque siempre es necesaria una razón de vivir la vida.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)


MI PERSONAJE


Tal vez soy mi mejor personaje,
pero no soy la mejor persona posible.
Mi infinito afán de tentativas
carece de un plan en armonía
desde la magia incierta de estar vivo.
Qué desolador estar desamparado
por nuestro mejor personaje posible
en la búsqueda viva que en la idolatría se desvive.
El ideal altivo que atesoro en el sueño
se doblega exasperado en el vacío
y a la medida fiel de un imposible.
¿Quién es ese que mira a través de mí
más allá del deseo de sobrevivir?
Me invento una identidad.
y harapiento de estrellas aspiro mi propia sombra.
Ahíto de la fe sin fe de los incrédulos
soy el peor de todos los mitos que he forjado.
Tal vez soy mi mejor personaje,
pero no soy la mejor persona posible.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)


EL BESOAMOR

Hay quien cree en Dios
yo creo en el "besoamor"
Recrearme en ti
perdiendo la noción del tiempo.
Sólo quiero tus labios
 
tras mi máscara.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)

viernes, 22 de marzo de 2013

ENUMERACIÓN

Jhon Lennon, Salvador Allende, Victor Jara
Jhon F. Kennedy, Martin Luther King, Malcom X
Monseñor Romero, Facundo Cabral, Erenesto Guevara
Juan Pablo I, los hijos asesinados o desaparecidos de las madres de la Plaza de Mayo,
los nietos robados de las madres de la Plaza de Mayo...

Sahara Occidental, San Salvador, Guatemala, Argentina, Chile, Nicaragua, Uruguay, Serbia, Croacia, Palestina, África,  Sri Lanka, China, Tibet, Tailandia, Siria, Hiroshima, Nagasaki, la Amazonia...

Masacres, genocidio, fascismo, dictadura, tiranía,
verdugos, asesinos, torturadores
hambruna,burka, violencia de género y sexista, ablación, lapidación
discriminación, racismo, opresión, maltrato
xenofobia, fanatismo religioso, sectarismo
oligarquía financiera, represión y terrorismo de estado
explotación, corrupción, colonialismo, expolio, censura
deforestación, extinción de especies animales, contaminación,
pateras, inmigración, emigración, exilio,

Hitler, Mussolini, Franco, Pinochet, Videla, Viola, Pol Pot,  Ronald Reagan, George Bush 
Henry Kissinger, Kim Jong, Ceaucescu, Karadzic, Noriega, Idi Amín, Stalin, Mao Zedong
Ferdinand Marcos, Alfredo Stroessner, Ríos Montt, Trujillo, Somoza, Gadaffi...


Todavía faltan demasiados nombres y horrores por citar.
Todavía quedan muchos porqués que preguntar.
Todavía faltan demasiados gritos de rebeldía que proferir.

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)


viernes, 15 de marzo de 2013

¡SÓLO PIEDRA!

No vivo en ti
y el eco de nuestros cuerpos amándose
fue arrastrado por el aire.
Desde entonces no vivo en la calle del viento.
Sólo lágrimas
y flores del mal al borde del camino.
Tú, Baudelaire, poeta de los malditos,
no me abandones ahora.
No, Verlaine, ahora me resultan ajenas
tus flores de invernadero y luz solar.
Sólo lágrimas aire adentro.
Hasta el corazón tengo aguado.
Mi simbiosis es total.
Ya soy mar.
Ya soy tormenta.
Ya soy piedra que se hunde.
Ya soy monstruo de abismo abisal.
Ya no vivo en ti
y desde entonces no vivo en la calle del viento.
No vivo… No existo… No soy…
¡Sólo piedra que toca fondo!

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)