Desnudarte
mirar tu cuerpo desnudo
mirar tu cuerpo
desnudo
a contraviento
a contramarea a contraluz a contratiempo
mirar tu cuerpo desnudo
a contradía a
contranoche
a contrasueño a
contrainsomnio
mirar tu cuerpo desnudo
en los manicomios y en las guarderías
en los trenes y en las estaciones de metro
en las multitudes y en las islas desiertas
en el azul y en el rojo
en los almacenes vacíos y en los rellanos de las escaleras
en los baños y en las bañeras
en las sábanas y en las tapicerías de los asientos abatibles
desnudarte
ungiendo de saliva tus miedos y los míos
y con las Ray-ban bien ubicadas
protegernos
del blanco sobre blanco de nuestros cuerpos
fusionados.
MARIO BRONTE
(Derechos resevados)

Belleza de poema, Mario!
ResponderEliminarGracias Mónica, por honra mi blog con tu visita, por leer y comentar mi poema tan elogiosamente. Aquí tienes tu casa. Siempre serás bienvenida.
EliminarUn abrazo grande.
PD: Parece que por fin puedo responder a los comentarios. ¡Toco madera!
...desnudarte urgiendo de saliva tus miedos y los míos.
ResponderEliminarEl final es precioso.
Gracias Mariajo. A mí, aun pecando de inmodestia, me parece precioso todo el poema. Un beso.
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