Hubo mujeres que me amaron pero yo estaba dormido.
Hubo muchos que me creyeron un gran narrador y poeta,
pero yo sólo contaba mis sueños y pesadillas.
Hoy no estoy dormido, aunque tengo sueño,
y me siento culpable, vacío y estúpidamente despierto.
Ni siquiera la locura es un recurso a mi alcance.
Sólo una interminable y patética soledad.

Creíste estar dormido
ResponderEliminarmas no lo estabas,
surcas el tiempo
con hilos de plata.
Narrador de sueños
entrelazando pesadillas.
Cae la noche y con ella
el silencio que hace mis horas vagas.
Un suspiro escapa de mi boca,
boca que recita versos al viento
ya que nadie me escucha,
y sus brazos el devenir
de mi culpa y mi locura...
Siempre un placer leerte Mario. un beso de vida.