lunes, 18 de mayo de 2015

AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS

sábado, 16 de mayo de 2015

AL PERDERTE YO A TI

Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo.

ERNESTO CARDENAL

domingo, 10 de mayo de 2015

ENCUENTRO ONÍRICO

Una vez un hombre soñó que no despertaba de su sueño.
Una vez una mujer soñó que despertaba de su sueño.
Por casualidad se encontraron no se sabe cuando ni en que lugar del sueño o de la vigilia.
El vuelo de ella pendía de un hilo que él sujetaba entre sus dedos y viceversa.
Algo parecido al Amor Absoluto anidó en sus corazones antes de desaparecer para siempre de la faz de la Tierra.
Nadie supo jamás si alguna vez existieron o si sólo fueron los protagonistas oníricos de alguien que soñaba.
Pero la leyenda aún perdura.

Mario Bronte​
(Derechos reservados)


sábado, 9 de mayo de 2015

YO QUISE

Quise querer pero no pude poder.
Quise conocer pero no supe saber.
Quise soñar pero soñé despierto.
Quise reír pero mis labios siguieron cerrados.
Quise andar pero caminé dormido.
Quise beber pero mi boca siguió seca.
Quise ir y no tuve a donde.
Quise volver y había perdido mi niñez.
Quise seguir pero mis raíces me lo impidieron.
Quise volar pero no tuve alas ni viento que me empujara.
Quise mirar y no supe entender lo que vi.
Quise encontrar pero no había nadie.
Quise llamar pero no acudieron.
Quise cantar pero mi voz no tuvo letra ni música que entonar.
Quise gritar y el eco devolvió silencio.
Quise llorar pero había olvidado como hacerlo.
Quise recobrarte y te perdí definitivamente.
Quise recordar mi pasado pero fui un hombre sin historia.
Quise rezar y había perdido la fe.
Quise morir y ya estaba muerto.


MARIO BRONTE
(Derechos reservados)