domingo, 27 de julio de 2014

BENEDETTI Y EL INSOMNIO

Sentado de espaldas al instante preciso que no es nada,
leer a Benedetti en un nido de cigüeñas.
Sudar como armadura que ama la belleza.
Aferrarse al olvido y no perder el último tren.
Vomitar el mundo desde una remota estrella.
Eclipsar la marea de una luna que se niega a girar.
Congelar la espera de un corazón en afonía.
Desear el deseo sin nombre ni identidad,
siervo del reverso de una piel sin puntos cardinales.
¿Quién enganchó al abismo este anzuelo en la boca?
Media vida esperando y media vida sin vos.
Yo insomnio, Benedetti insomnia y vos quién sabe.
¡Ay, a veces el tiempo se toma su tiempo¡
¡Y a veces llega tarde!

MARIO BRONTE
(Derechos reservados)




No hay comentarios:

Publicar un comentario