Dardo envenenado, blanco fácil, mariposa en la llama,
miedo en mitad del invierno, juego de verdugos,trampas en bocas extranjeras, labios violadores del viento,
tacto quebrado en las copas, dedos abrasados por cuerpos ajenos...
Olas embravecidas, besos desterrados, silencios a deshora,
calles sin salida, náufrago encerrado en tablet, la nada,
y un interminable abismo de muerte... hasta llegar a ti.
Hasta Dios ha dejado de silbar
y Leonard Cohen de buscar a Suzanne.
Sólo dos bocas gigantes devorándose mutuamente
en una eterna guerra que parece
tuviera algo que ver con la tristeza.
MARIO BRONTE
(Derechos reservados)
No hay comentarios:
Publicar un comentario